Valencia es una de las ciudades más encantadoras de España. En ella se dan cita diversos aspectos que hacen de ella una ciudad especial para ir de vacaciones o simplemente tomarse un descanso de vez en cuando. Se trata de una ciudad amable, al igual que su clima, donde podremos pasear tranquilamente por los grandes parques alrededor del antiguo cauce del Turia, así como poder dar rienda suelta al descanso en sus grandes playas. Pero quizá uno de los aspectos más interesantes de la capital valenciana es justamente aquellos manjares que se esconden en los bares y restaurantes de la ciudad.
La cocina de mercado es uno de esos atractivos que valen la pena degustar, poder disfrutar de una buena comida acompañado de amigos y de una larga sobremesa es uno de aquellos placeres que Valencia ofrece a los visitantes que se acercan a conocerlas. Hay que destacar quizá su amplio abanico de arrocerías, no por menos, Valencia es conocida por sus impresionantes arroces, que puedes degustar en cualquier restaurante en Valencia a precios bastante óptimos. Además, las paellas valencianas no son solo un mito, a parte del arroz, se incluyen ingredientes de todo tipo, haciendo que sean mucho más atractivas para los visitantes, es tradicional poder comer una paella tras un paseo por la Albufera, o si eres de los que te gusta el sol, en alguna terraza cerca de las playas.
Aunque parezca una actividad relacionada con el verano, la ciudad de Valencia se puede descubrir durante todo el año, y sus restaurantes tienen una amplia variedad dispuesta para los visitantes también en aquellos meses donde hace más frío, aunque bien es cierto que los inviernos son considerablemente templados. Como no puede ser de otra manera, la riqueza a nivel de arquitectura de la propia ciudad culminará con la muy positiva experiencia gastronómica de la ciudad, que guarda quizá más secretos de lo que podríamos llegar a pensar.