¿Qué hay que saber sobre el ‘fracking’ o fractura hidráulica?

¿Qué hay que saber sobre el ‘fracking’ o fractura hidráulica?

fracking

El llamado ‘fracking’ o ‘fractura hidráulica’ ha abierto un intenso debate en todo el mundo. Los grandes defensores de esta nueva técnica para la extracción de gas o petróleo arguyen que, teniendo un coste tan bajo, puede revolucionar la producción y la industria energéticas y a la vez aportar nuevos ingresos para países hasta ahora no son productores de este tipo de energía. Los detractores, argumentan a su vez que tiene unos riesgos ambientales demasiado elevados: contaminación de acuíferos, emisiones de metano y gasto de agua. Hasta el punto de que algunos estados europeos, como Francia o Bulgaria, o comunidades autónomas españolas como La Rioja, Aragón o Cantabria, han paralizado por ley todos los proyectos de ‘fracking’, a la espera de evaluar mejor las consecuencias ambientales. He aquí unos cuantos datos para entender mejor qué es el ‘fracking’:

¿Qué es ‘fracking’?

Es una técnica de extracción de hidrocarburos, especialmente gas o petróleo. Consiste en fracturar la roca que contiene este gas. Primero hay que hacer una perforación vertical de dos mil a cinco mil metros y luego un túnel horizontal a la máxima profundidad, que puede tener entre un kilómetro y tres. Para extraer el gas, se introducen en el pozo grandes cantidades de una mezcla de agua, arena y productos químicos, que causan la fractura de la roca. La explosión hace subir el gas hacia la superficie, junto con una parte de la mezcla inyectada.

¿Qué riesgos tiene?

El principal peligro del ‘fracking’ es la posible filtración de productos tóxicos presentes en la mezcla que se introduce en el agujero hacia los acuíferos del subsuelo. La gran profundidad de estos pozos hace que haya más posibilidades de atravesar o entrar en contacto con acuíferos. Además, una parte de la mezcla química que se introduce en el pozo no retorna a la superficie. Con todo, los defensores de la técnica aseguran que los bordes del agujero impermeabilizan para evitar que se pueda filtrar nada. Algunos estudios alertan también de los riesgos sísmicos de este tipo de perforaciones, por lo que obliga a hacer un estudio geosísmico de la zona durante el período de investigación. Recientemente, en Jaén (España), donde ya se han hecho perforaciones, se ha pedido al juzgado que investigue si una serie de pequeños movimientos sísmicos pueden tener relación. Finalmente, el ‘fracking’ necesita grandes cantidades de agua, lo que, según las entidades ambientalistas, lo convierte en una técnica no sostenible, especialmente en zonas con pocos recursos hídricos. En algunas perforaciones en EEUU han utilizado agua de mar para hacer la mezcla, más económica y abundante que no el agua dulce. Eso sí, se desaconseja usar el agua de mar para el ‘fracking ‘ en zonas donde haya cultivos, porque la sal reseca la tierra y puede afectar a su grado de humedad.

¿Qué diferencia hay respecto a los sistemas de extracción tradicional?

El coste de esta técnica es mucho más bajo. El ‘fracking’ permite extraer más gas, más rápido y a un precio más bajo. Por ello resulta rentable, por primera vez, hacer extracciones de gas en zonas donde hay poca cantidad o, incluso, investigar si en una zona puede haber o no. A diferencia de algunas otras técnicas, necesita grandes cantidades de agua y hace uso de productos químicos con un grado notable de toxicidad.

Donde se hace ‘fracking’?

En Estados Unidos es donde esta técnica ha sido más utilizada. Uno de los motivos es que allí el propietario de un terreno es también propietario del subsuelo, mientras que en Europa, por ejemplo, no. Esto hace que las legislaciones de cada país exijan un sistema diferente de permisos, a menudo complicado, antes de poder perforar. Curiosamente, uno de los territorios europeos que recientemente se ha decantado más firmemente por el ‘fracking’ es el País Vasco, donde las primeras investigaciones indican que el subsuelo hay gas para el consumo de todo el país durante sesenta años. De momento, sin embargo, todavía no se ha hecho ninguna extracción. Sea como sea, el debate sobre la idoneidad del ‘fracking’ también está vivo en EEUU. Hasta el punto que la industria cinematográfica de Hollywood ya ha hecho un filme, ‘Promised Land‘, dirigido por Gus Van Sant – director de la saga Bourne- y protagonizado por Matt Damon, que llegará a las pantallas el 18 de abril. El filme trata de la experiencia de un pequeño pueblo estadounidense en torno al cual se empiezan a hacer extracciones de gas con la técnica del ‘fracking’ y las consecuencias que todo ello tiene para el pueblo.

Aún en EE.UU., la Agencia de Protección Ambiental prepara un informe (ver este completo borrador, pdf) sobre la presunta contaminación de unos acuíferos de Wyoming por causa del ‘fracking’. El presidente Obama anunció antes de las elecciones que apoyaría esta técnica, pero dijo que exijan un control más riguroso para asegurar el respeto al medio y la no contaminación de acuíferos.

En Europa, la Unión Europea se esfuerza para que haya una legislación única que lo regule, como recoge este estudio (pdf) encargado por el Parlamento, pero de momento no ha dictado ninguna opinión clara sobre la cuestión.

Qué significa la extracción de gas no convencional ‘?

A menudo se utiliza esta expresión para referirse al ‘fracking ‘. En realidad el calificativo ‘no convencional’ hace referencia a la extracción y no al gas. El gas, de hecho, es gas natural. ‘La extracción de gas no convencional’ hace referencia a la perforación en horizontal a gran profundidad y al uso de una mezcla química para fracturar la roca, que popularmente es conocido por ‘fracking’.

 

El articulo original es este

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