El relieve de Europa, o más bien del continente europeo se puede dividir en cuatro grandes unidades, que le dan personalidad y le confieren la forma con la que conocemos nuestro continente, estas unidades son: arcos alpinos, macizos hercinianos, gran llanura europea y frentes atlánticos caledonianos.
Estoy con vosotros en que las unidades de relieve de Europa, dichas así, parecen palabrotas o insultos varios, y que no nos recuerdan a ningún nombre familiar, pero los que no somos geológos simplemente debemos asentir y memorizar, vamos a verlos poco a poco para hacerlos más familiares.
Arcos alpinos
Se encuentran en el sur de Europa, de Portugal al Caspio, por tanto nos son muy familiares, este relieve de Europa, está marcado por las cadenas montañosas que llegan a formar cimas de más de 2.000 metros de altura. Las primeras cadenas se organizan en la península ibérica, siguiendo a los Alpes, los Balcanes y los Cárpatos, hasta el Cáucaso, que si que consigue altitudes de cerca de 5.000 metros.
Macizos hercinianos
Nuestros nuevos amigos hercinianos son las corrilleras del sur y las llanuras septentrionales que no superan los 2.000 metros. Son típicos del sur de la Gran Bretaña e Irlanda, en Francia también los hay, al igual que en Alemania, la República Checa.
Gran llanura
El relieve de Europa se hace más plano en la gran llanura que se extiende de Francia a Rusia casi de forma ininterrumpida, con escaso relieve y pocas zonas con más de 300 metros de altura
Frentes atlánticos caledonianos
Escandinavia, Gran Bretaña y en general todas las más antiguas montañas de Europa, sometidas impunemente durante muchos siglos a la erosión glacial, que al derretirse llevó a ese tipo de relieve. No suelen superar los 2.500 metros de altura.