Verona, la ciudad de Romeo y Julieta

El norte de Italia está lleno de ciudades hermosas dignas de ser visitadas pero hoy os hablaré de una con una característica especial que la convierte en única: Verona, la ciudad donde Shakespeare sitúa la acción de su conocida obra de teatro Romeo y Julieta, la lucha entre las familias Capuletto y Montesco.

Pero la ciudad tiene muchísimos más encantos para merecer una visita. Para explicarlos, primero nos adentraremos un poco en su pasado histórico.

Pasado histórico de Verona

La ciudad está en la orilla del río Adige proveniente de los Alpes. De hecho Verona está en el inicio del valle que conduce a uno de los pasos más importantes para cruzar este gran macizo, el paso de Brennero o Brenner. Por eso los celtas se establecieron aquí y pusieron de nombre a la ciudad Ver que significa fuente.

En época romana, se refundó la ciudad con nuevas murallas ya que era un nudo de comunicaciones importante. Por esta razón hubo allí muchos encuentros entre ejércitos, batallas y disputas durante toda la dominación romana. Pugnaron por la ciudad los visigodos con el rey Alarico a la cabeza, los hunos con Atila al frente y los romanos con Vespasiano y otros grandes emperadores.

Formó parte del impero carolingio. El hijo de Carlomagno, Pipino I, está enterrado en la catedral del patrón y oriundo de la ciudad, San Zenón. Más tarde se anexionó a la marca de Baviera como un marquesado independiente bajo el mando de los duques y emperadores de Baviera. Recordemos que es una zona fronteriza. Todo esto pasó antes del año 1000. Después se convirtió en una República con diferentes nombres a lo largo del tiempo: marquesado, comuna, ducado… Su importancia llegó con la creación de la Liga Veronesa junto con otras ciudades vecinas. Poco después se junto con la Liga Milanesa, que era un grupo de ciudades que defendía sus intereses comunes. La época de máximo esplendor llegó con la dominación veneciana que duró hasta que Napoleón integró a La Serenísima dentro de su imperio. Sufrió los estragos de la Segunda Guerra Mundial pero se recuperó y ahora es uno de los conjuntos arquitectónicos más bellos, en pocas ciudades italianas lo vas a encontrar, que ya es decir..

Lugares que visitar en Verona

Sin duda, el lugar más importante es la Arena de Verona, un espectacular anfiteatro, el tercero más grande aun en pie, que se conserva magníficamente bien y que, en verano, sirve para hacer grandes representaciones operísticas de gran renombre mundial.

La Piazza delle Erbe es el centro neuralgico de la ciudad. No en vano, en esta zona se alzaba el antiguo foro romano del que se pueden admirar algunos restos.

La Piazza dei Signori, dentro del palacio ducal, es un muy buen ejemplo de gótico civil italiano, con su campanario y diversas estatuas bellísimas.

El imponente puente fortificado sobre el río Adige, una mole de color rojo con defensas i una puerta de la muralla. Muy cerca, existe todavía en pie un arco de triunfo romano.

Basílica de San Zeno, patrón de la ciudad, donde descansan sus restos. Edificio muy sobrio pero a la vez espectacular.

Otra de las estrellas de la ciudad es el balcón donde, supuestamente, Julieta recibía los agasajos de su amado Romeo y desde donde se suicidó. Evidentemente, todo es una mentira ya que la historia pertenece a la ficción. El lugar no es que se vea muy limpio porque hay un montón de notas de amor pegadas en la pared, muchas con un chicle, y hace un poco feo.

Verona guarda muchos secretos pero es una ciudad muy agradable para el visitante que, en pocos días, la habrá exprimido al máximo. No os la perdáis.

Share

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR